A continuación se incluyen en esta página algunos de sus poemas menos conocidos como los que están incluídos en el libro Los versos del Capitán, libro que en un principio se editó en Italia sin que apareciera su nombre; después él reveló su identidad a través de una carta que su amada Matilde Urrutia escribió :
...” Él venía de la guerra de España.
No venía vencido. Era del paretido de la Pasionaria, estaba lleno de
ilusiones y de esperanzas para su pequeño y lejano país en Centroamérica.
Siento no poder dar su nombre. Nunca he sabido cuál era el auténtico,
si Martínez, Ramírez o Sánchez. Yo lo llamo simplemente
Mi Capitán y éste es el nombre que quiero conservar en este libro.
Sus versos son como él mismo: tiernos, amorosos, apasionados y terribles
en su cólera. Era fuerte y su fuerza la sentían todos los que
a él se acercaban. Era un hombre privilegiado de los que nacen para grandes
destinos. Yo sentía su fuerza y mi placer más grande era sentirme
pequeña a su lado.
............................
Tal vez El Capitán nunca pensó que estos versos se publicarían, pero ahora creo que es mi deber darlos al mundo.”
LA POBREZA
Ay no quieres,
te asusta
la pobreza,
no quieres
ir con zapatos rotos al mercado
y volver con el viejo vestido.
Amor, no amamos,
como quieren los ricos,
la miseria. Nosotros
la extirparemos como diente maligno
que hasta ahora ha mordido el corazón del hombre.
Pero no quiero
que la temas.
Si llega por mi culpa a tu morada,
Si la pobreza expulsa
tus zapatos dorados,
que no expulse tu roisa que es el pan de mi vida.
Si no puedes pagar el alquiler
Sal al trabajo con paso orgulloso,
Y piensa, amor, que yo te estoy mirando
y somos juntos la mayor riqueza
que jamás se reunió sobre la tierra.
Del libro LAS UVAS Y EL VIENTO (1.950 – 1.953):
El Pastor Perdido (Poema dedicado al poeta Miguel Hernández)
Se llamaba Miguel. Era un pequeño
pastor de las orillas
de Orihuela.
Lo amé y puse en su pecho
mi masculina mano,
y creció su estatura poderosa
hasta que en la aspereza
de la tierra española
se destacó su canto
como una brusca encina
en la que se juntaron
todos los enterrados ruiseñores,
todas las aves del sonoro cielo
el esplendor del hombre duplicado
en el amor de la mujer amada,
el zumbido oloroso
de las rubias colmenas,
el agrio olor materno,
de las cabras paridas,
el telégrafo puro de las cigarras rojas.
Miguel hizo de todo
-territorio y abeja,
novia, viento y soldado-
barro para su estirpe vencedora
de poeta del pueblo,
y así salió caminando
sobre las espinas de España
con una voz que ahora
sus verdugos
tienen que oir, escuchan
aquellos
que conservan las manos
manchadas
con su sangre indeleble,
oyen su canto
y creen
que es sólo tierra
y agua.
No es cierto.
Es sangre....
(fragmento)
CANTO EN LA MUERTE Y RESURRECCIÓN DE LLUÍS
COMPANYS
(Tercera residencia 1934-1945)
Tu alma tuvo el aceite virginal de la aldea
Y el áspero rocío de la tierra dorada
Y todas las raíces de Cataluña herida
recibían la sangre del manantial de tu alma,
deshace sus azules bajo la espuma brava,
y el hombre y el olivo duermen en el perfume
que dejó por la tierra tu sangre derramada.
(Fragmento)